Serie Flex: molienda flexible para el tratamiento de chatarra metálica
Versatilidad, productividad eficiente y calidad de construcción: descubrimos los puntos fuertes de los molinos de martillos Flex

En el tratamiento de la chatarra metálica, la variabilidad es una parte intrínseca del proceso, y quienes trabajan en el sector son muy conscientes de este reto: los materiales de entrada nunca son todos iguales, los volúmenes cambian y las condiciones ideales tienen una vida útil limitada. Es en este contexto donde se mide la verdadera eficacia de un molino: no tanto cuando todo está normalizado, sino cuando el proceso debe garantizar estabilidad a pesar de las numerosas variables que entran en juego.
Los molinos de martillos Flex nacieron de esta toma de conciencia y de la experiencia directa que hemos adquirido sobre el terreno. La serie es el resultado de la observación de las plantas en funcionamiento y de la comparación constante con clientes y operadores del sector, lo que nos ha permitido ofrecer una solución fiable para la molienda flexible de chatarra metálica. Una tecnología desarrollada para trabajar de forma continua, garantizando el control del proceso, la calidad estructural y una gestión más eficaz y optimizada de la planta a lo largo del tiempo.
La serie Flex está diseñada para adaptarse a la variabilidad real de la chatarra, manteniendo la continuidad operativa y el control del proceso.
Un enfoque flexible de la molienda
Diseñada para procesar chatarra metálica de tamaño pequeño y mediano, la serie Flex se caracteriza por su amplia gama de aplicaciones y su capacidad para satisfacer las necesidades de diferentes contextos de producción. Los molinos procesan eficazmente distintos materiales, como pequeños motores eléctricos, transformadores, chatarra de RAEE, aluminio triturado, estaño y hierro con plástico.
Esta versatilidad está respaldada por la cuna intercambiable patentada, que permite a los molinos Panizzolo adaptarse rápidamente a la molienda de múltiples tipos de chatarra o al cambio de tamaño en el tratamiento. En un entorno en el que la variabilidad de los materiales es la norma, la flexibilidad se convierte en un elemento decisivo para mantener un rendimiento estable de la producción.

Productividad constante en condiciones operativas variables
La serie Flex garantiza una productividad de hasta 14 toneladas por hora, según el modelo y el material tratado. El ciclo de trabajo continuo y el uso de componentes de alta eficiencia permiten mantener volúmenes de procesamiento constantes y la calidad del material de salida.
La continuidad del proceso no es solo una ventaja de producción, sino un elemento que afecta a la organización global de la planta. Trabajar con parámetros estables permite una mejor planificación de las actividades posteriores y contribuye a maximizar el rendimiento global, mejorando la rentabilidad incluso con cargas de trabajo variables.
Estabilidad del proceso
El plano oscilante con excéntrico, diseñado internamente, regula el movimiento del material durante las fases de carga y descarga, garantizando un flujo uniforme en el proceso de molienda. Esta solución permite evitar acumulaciones o discontinuidades en el paso de material, contribuyendo a la regularidad del ciclo de trabajo.
Esto se complementa con un sistema que integra de 22 a 26 antivibratorios instalados entre la base y el suelo, capaces de amortiguar aproximadamente el 80% de las vibraciones generadas por el tratamiento. El beneficio no se limita al confort operativo, sino que afecta directamente a la vida útil de los componentes, a la integridad estructural de la maquinaria y a la continuidad del proceso a largo plazo.

Mantenimiento intuitivo
La facilidad de mantenimiento es uno de los aspectos que más contribuyen a la estabilidad de una máquina o instalación. Por ello, las actividades de mantenimiento se diseñan para la máxima comodidad: requieren menos operadores y no necesitan equipos especiales ni procedimientos complejos. Operaciones como las revisiones periódicas y el engrase son rápidas e intuitivas, lo que contribuye a minimizar los tiempos de inactividad y reducir los costes de gestión. Un enfoque que facilita la gestión diaria y mejora la fiabilidad.
Optimización del consumo operativo
En los procesos de reciclado, la energía es un elemento de coste cada vez más importante y un parámetro crítico en la evaluación global de una planta. En consecuencia, uno de los aspectos centrales en el diseño de la serie Flex es la optimización de la relación entre la energía utilizada y el rendimiento de la producción.
Los molinos están diseñados para garantizar un alto rendimiento con un bajo consumo de energía, lo que contribuye a reducir los costes operativos y a mejorar la sostenibilidad del tratamiento. En concreto, según un análisis basado en datos de mercado disponibles públicamente, la serie Flex ofrece un ahorro energético de entre el 22% y el 62% en comparación con otros modelos de motorización similar. El software de control contribuye a este equilibrio supervisando y ajustando automáticamente las principales fases operativas, limitando las pérdidas de energía y manteniendo el proceso en niveles óptimos de eficiencia.

Diseñada para el largo plazo
La serie Flex refleja nuestro enfoque de diseño en cada detalle de construcción. La solidez estructural procede de un diseño concebido para soportar las tensiones de la molienda, sin comprometer la durabilidad. Las carpinterías de acero de alta calidad y las certificadas UNE EN ISO 3834-2 garantizan una estructura fiable, incluso en las condiciones operativas más exigentes.
Este equilibrio entre diseño y construcción permite que el molino mantenga un rendimiento constante, limitando el desgaste, las paradas no programadas y las intervenciones extraordinarias. Un enfoque que se traduce en máquinas y soluciones capaces de sostener el proceso a largo plazo, permitiendo a los clientes aumentar el valor de su inversión y construir plantas estables, fiables y preparadas para evolucionar con el tiempo.
